Los Países Bajos son perfectos para los visitantes. Especialmente para aquellos que gustan de la gente alta, cálida y amistosa. También para los que adoran las bicicletas y los paisajes pintorescos. Esto y mucho más es lo que usted encontrará en ésta particular nación.
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Vale la pena comenzar por la gente. Este es uno de esos extraños lugares donde usted puede esperar iniciar una charla con un local, alrededor de un café o de una cerveza -dependiendo de la hora del día por supuesto- y horas más tarde encontrarse todavía en medio de la conversación. Los neerlandeses se sienten orgullosos de su país y son muy acogedores con quienes les visitan de todas partes del mundo. Especialmente con aquellos que respetan su país y no van buscando únicamente el pequeño pero muy publicitado sector de lenocinio de su capital Ámsterdam.
Ellos son además la gente más alta del planeta, sin embargo, nadie sabe porqué. Algunos especulan que se debe a la gran cantidad de calcio en su dieta, y otros dicen que es gracias al excelente estándar de salud en el país.
En lo que respecta al ciclismo, no encontrará mejor lugar, o más bien, un lugar más plano, en el mundo. Los neerlandeses se encuentran entre los ciclistas más reconocidos de Europa y el país está hecho, en gran parte, para la gente “en dos ruedas”.
Ámsterdam es una de las ciudades más agradables de Europa, con una oferta de diversión ilimitada. Las extenuantes visitas a los famosos
coffe shops de la ciudad, son aconsejables solo después de haber explorado la cantidad de atracciones culturales que posee, incluyendo sus excepcionales museos y la próspera cultura del café.
Breda, al Sur del país, es una experiencia adicional. Encantadora y tranquila, pero rica en opciones de entretenimiento, constituye la muestra perfecta de la verdadera vida neerlandesa y es además un inigualable lugar para aprender neerlandés en los Países Bajos.
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